Cerrar los ojos y viajar hasta ese lugar, sentir la brisa y dejarme llevar.
No pensar...
No pensar...
No pensar...
Funciona para mí.
Escuchar el mar.
Inténtalo.
No pensar...
Respirar.
Todo pasa, todo se va.
No pensar.
Estoy sentada a la orilla del abismo y me puedo sentir caer. Puedo sentir la paz, puedo oler la sal y la sangre en mi boca antes del fin.
El comienzo.
El tiempo.
Pierdo la fe.
La rabia y la frustración llenan mi pecho con furia y solo puedo golpear mi cabeza contra la pared una y otra vez.
No sé qué es.
Respirar.
No pensar...
No pensar...
Corro, pero como en los sueños, tomo impulso y vuelo, puedo sentir cómo me elevo, puedo dejar todo atrás. Soy dueña de mí.
No pensar.
Cierro los ojos.
Me pierdo.
Ya no soy.
Ya no estoy.
Se fue el dolor.
Despierto y vuelvo a caer...
No pensar...
No quiero pensar.
Llévame de nuevo a ese lugar.
Llorar.
Respirar.
No pensar.

No hay comentarios :
Publicar un comentario