Escondida bajo la capa ha salido, no se ha dado cuenta de que el camino es el mismo, las vacaciones no fueron ajenas, fueron propias; poco a poco la semilla semanas atrás sembrada, comienza a germinar crece de igual manera por debajo y encima de la llamada superficie, sus ramas no hacen más que estrellarse contra el viento, pero sus raices van escarbando más y más en lo profundo, ese veneno que corre por la sangre que aún habiendo sido derramada, sigue impregnada de su olor, de su rostro y de su recuerdo. La cama fría gime por su ausencia y las paredes gritan su nombre. Entre sueños lo acaricia una y otra vez como queriendo aferrarse y nunca despertar, ¿Seguirá siendo el mismo? ... lo llama pero no voltea y te encuentras de nuevo en aquel viejo baul, sientes como el calor te invade y empiezas a destilar delirio por tus poros, te levantas de tu cama y caminas, vez el tunel pero sabes que ese camino ya esta cerrado, intentas retroceder pero ya es tarde y con resignación recorres el valle de espinas, sabes que lo recorrerías mil veces si él te necesitara, pero no sabes que viene después y te encuentras de pié sobre ellas aún, no sabes cuan largo es, pero no te importa, nada te importa en realidad, y la pared de niebla ante ti te hace desesperar y el tiempo...
El tiempo son las espinas, el camino, la niebla y a longitud del deseo y del veneno, ese que te acompaña desde hace unas semanas atrás...
No hay comentarios :
Publicar un comentario